En esta ocasión voy a comentarles dos piezas gráficas de automotores, ambas excelentes, ya sea por lo sencillo del trabajo y por la contundencia con que se presentan los mensajes.
Una muestra más de que una buena pieza publicitaria, no necesariamente debe ser costosa, al contrario más mérito posee cuando los costos son regulares.
El primero es del Audi S8, tan claro y eficaz el concepto que se plantea que no da lugar a la aclaración.

Una muestra más de que una buena pieza publicitaria, no necesariamente debe ser costosa, al contrario más mérito posee cuando los costos son regulares.
El primero es del Audi S8, tan claro y eficaz el concepto que se plantea que no da lugar a la aclaración.

La siguiente es de Smart, un pequeño auto (ahí su don) que se presenta con dos piezas gráficas muy buenas pero diferentes. La primera es llamativa y elocuente, el público reconoce con facilidad el mensaje. La segunda – más inteligente – promueve la leyenda: “cualquier objeto tapa al Smart”, si tengo que quedarme con una de ellas prefiero la primera, por la sencillez y la eficacia. Pero no dejo de destacar la segunda pieza, ya que logra algo sorprendente, promociona un producto ocultándolo.


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